Normalmente en el éxito confluyen diversos factores. Unos pilares sólidos, pero revestidos de un traje mutable al compás de los tiempos y tendencias del mercado son el tejido con el que ha sabido engarzar su estructura empresarial una gran compañía de pasaporte español y corazón asturiano, de edad centenaria que camina con paso firme hacia el milenio. Sin más preámbulos, el nombre: Valle, Ballina y Fernández / El Gaitero. El eslogan de su producto fetiche, la sidra, “famosa en el mundo entero”, es su propio carnet de identidad. Su andadura de 127 años ha llevado por cada rincón el aroma y el sabor del talismán de la empresa: la manzana asturiana. Una esencia transmitida en diferentes productos y ‘ad hoc’ para todos los gustos, presentados con distintos formatos acordes con los consumidores del siglo XXI. Y es que, a pesar de los años, su espíritu joven, no tiene edad.
Precisamente, uno de sus secretos es ese. Tradición acompasada de modernidad al son de un música cuyos acordes sólo entonan calidad, artesanía, respeto por las raíces de su tierra y un buen hacer lleno de pasión, esfuerzo y perseverancia, que punta a un horizonte global ajustándose como un guante a las idiosincrasias locales. De hecho, desde que vio la luz la empresa en 1890, siempre ha mostrado asimismo su personalidad inquieta canalizada por la vía de la investigación, para la mejora de sus productos, y el desarrollo de nuevos proyectos, poniendo a su servicio la tecnología más puntera.
Todo un fructuoso devenir con el paso de los años, que incluso ha hecho que la bodega de El Gaitero ostente la declaración de “Patrimonio Histórico Industrial de España”. Una dote que se conserva en la Fundación José Cardín Fernández dedicada a su vez a la difusión de esa herencia de la compañía. Una institución creada a finales de la década de los 90 del pasado siglo en agradecimiento a su persona por la modernización de las instalaciones y la maquinaria, la diversificación de la gama de productos, y por ser pionero en la iniciativa de visitas a la bodega, dirigiendo al grupo por el sendero del éxito.
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