Desde hace cuatro años, en el pintoresco pueblo mallorquín de Deyá lleva marcando el ritmo gastronómico un restaurante cuyo nombre evoca la propia esencia de su existir: Trattoria Italiana. Así, sin más, dejando claro y a pecho descubierto su concepto culinario, se presentó en la escena mallorquina en el mes de abril de 2011, abriendo sus puertas ante un paraje de ensueño circundado por las montañas de la sierra de Tramontana, la principal de las Islas Baleares; habiendo sido declarado por la Unesco Patrimonio de la Humanidad el paisaje cultural de la sierra. Dicho esto, qué no podrán imaginar ustedes sobre las vistas que se pueden contemplar desde la terraza que antecede al interior del local, desde el cual también se pueden divisar a través de sus ventanales.
Toda una experiencia completa que ofrecer al comensal, un comensal, el del siglo XXI, que precisamente es eso lo que busca: vivir auténticas experiencias globales. No cabe duda de que este establecimiento las garantiza. En un ambiente de paz y tranquilidad, visualizando las altas montañas y el verdor de la naturaleza, su artífice Claudio Cipriani junto con Cecilia, su esposa y camarera general en el local, y algunos miembros de la familia, que ha ‘reclutado’ junto a ellos en este proyecto, hacen deleitarse a la clientela con las propuestas gastronómicas. Clientes que también pueden hacer sus delicias en el local Es Punt, a escasos metros de la Trattoria Italiana, con las ‘pizzas’ y tapas que allí se preparan desde el año 2013, fecha en la que se inauguró el establecimiento, “de las que se encarga mi madre y otro chico cocinero”, detalla Cipriani.
Claudio, nacido en Argentina, llegó a nuestro país hace 15 años, como me relata durante nuestra conversación. Pero su formación culinaria viene de mucho atrás. Se puede decir que nació entre fogones y en una cuna arropado por los aromas de los platos italianos que preparaba su familia, originaria de la provincia italiana de Bari. “Mi padre siempre ha tenido restaurantes italianos en Argentina, y yo llevo desde los 16 años de edad trabajando en esto”, señala Cipriani, un profesional de la cocina que cuenta con casi 30 años de experiencia conseguida, además de por la trayectoria familiar, por su interés en consultar libros y leer muchas recetas de cocina, como me detalla al referirse a su fuente de inspiración a la hora de crear sus platos. Creaciones que también gozan del sabor de los años de su niñez. “Me gusta recrear las recetas de mi infancia; nos basamos en nuestra comida familiar de los domingos”, manifiesta este cocinero, que me confiesa que no puede estar sin cocinar, señalándome que lo que más le apasiona es “innovar platos, preparar cosas nuevas, en definitiva, crear”.
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