Ser fiel a sus principios, conservando intacta su filosofía, y poseer una gran flexibilidad para contornearse al ritmo de las tendencias del mercado es el gran secreto y éxito de la compañía italiana Bormioli Rocco, que sabe moverse con extraordinaria soltura en el mundo del vidrio, con pluralidad de artículos tanto para el ámbito del hogar como para el profesional de la hostelería.Una ideología, la de esta empresa secular, que expresa de forma clara y contundente Giuseppe Chiodo, ‘export sales manager B.U. Tableware’ de Bormioli Rocco, a quien hemos tenido el placer de entrevistar. “La filosofía de la empresa no ha cambiado nunca en el transcurso de los siglos, y no es otra sino la de realizar productos de calidad distinguidos a su vez por la belleza del diseño italiano”.
Con una experiencia de casi 200 años en el mercado, ¿cómo ha visto la compañía evolucionar el sector del vidrio en el campo de la hostelería, tanto en el segmento de cristalería como en el de vajillas?
“La evolución ha sido enorme tanto en términos de tecnología productiva como en cuanto a la variación de los gustos y de los mercados se refiere. Particularmente, el mundo del ‘foodservice’ es el que ha experimentado, en los últimos tiempos, el mayor desarrollo. A este respecto, queremos subrayar que nuestro grupo ha sido uno de los primeros en centrarse en este segmento y construir una oferta ‘ad hoc’ para el mundo profesional”.
De algún modo, ¿ha cambiado la producción de Bormioli Rocco desde sus inicios?
“La producción ha cambiado radicalmente. No obstante, nuestra cartera de productos haya sido siempre amplia, hoy en día podemos decir que el número de artículos con los que contamos actualmente no tiene comparación con los que podíamos crear en el pasado siglo XXI. Asimismo, y respecto a la producción en sí, cabe decir que ha variado muchísimo desde el siglo XIX. Hoy la tecnología permite crear vasos ligerísimos con espesores finos y perfectos cortes con láser, además de ofrecer extraordinarios valores añadidos como el tratamiento XLT, una patente Bormioli Rocco, capaz de reforzar los puntos más sensibles de los cálices”.
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