No todo son aguas azules, playas, sol y olas gigantes alentadas por las ráfagas del viento que sopla en la bonita localidad gaditana de Tarifa, jolgorio de los amantes de los deportes náuticos como el surf. En Tarifa también se puede saborear la naturaleza y tomar un buen café en un local del casco histórico denominado Bon.Di.Café, inaugurado en el mes de abril de 2015, y regentado por sus artífices, un matrimonio italiano, que un buen día decidió coger sus bártulos y emprender rumbo a nuestro país. Sin escalas, y directos a este municipio de Cádiz que tanto les gusta, y en él que Diego Bonanomi había vivido desde el año 2003 hasta 2007. Terreno conocido ya era para Diego, al que regresó con su familia en 2014 para disfrutar de unas vacaciones y ahí fue cuando encontraron el local que daría guarida a su pasión: estar detrás de una barra, como señala Diego. Pasión de la que a su vez ha hecho su modo de vida en España.
Originario del Lago d’Iseo (Bérgamo), en la región italiana de Lombardía, Bonanomi se desenvuelve muy bien en su lugar de trabajo. Le gusta el contacto con el público, estar con los clientes y servirles la oferta del local. Unas propuestas que tienen muy claro lo que buscan: calidad, naturalidad y artesanía. “Nuestro punto fuerte son los desayunos y el café. Hacemos tartas caseras, ‘crêpe’, tostas en general, también vegetarianas y veganas, batidos y zumos naturales. Además contamos con el café illy y los productos de Dammann Frères, que también comercializa illycaffè, como son los tés, infusiones, rooibos, o el chocolate Domori, de la propia empresa, que también tenemos”, comenta Diego Bonanomi, apuntando a su vez que él y su esposa, María, son los encargados de esas creaciones culinarias.
Pero la oferta de Bon.Di.Café no se agota ahí. Llegando el mediodía, en el local, de aire marinero, muy integrado en su entorno, también se sirven unas buenas ensaladas como la que lleva lechuga, queso de cabra, tomate seco y manzana, que es muy solicitada por la clientela, según señala Diego. Pero también se pueden degustar una serie de bocadillos como el de queso ‘provolone’ y panceta, que es el más aclamado, a tenor de su autor. Así como diversas ‘tostas’, siendo la llamada César, con pan tomate, aguacate y semilla de sésamo, y la Vegalino, con pan tostado, ‘humus’, rúcula y semillas de lino, las dos ‘tostas’ más demandadas en el bar cafetería, tal y como menciona Bonanomi.
Asimismo, las tardes son de lo más divertido en Bon.Di.Café con el clásico aperitivo a la italiana que igualmente ofrecen a los clientes en el local. “Proponemos un ‘Aperol Spritz’ u otras bebidas con aceitunas, frutos secos o patatas. Incluso, a veces, ofrecemos cosas más italianas para acompañar a la bebida, sobre todo ahora en verano cuando hay más clientela. En invierno, lo hacemos una vez por semana”, explica Diego.
Leer el artículo completo en la revista




