Foto cedida por Lopesan Hotel Group
Bebidas más refrescantes, de baja graduación alcohólica y con fruta fresca son las principales demandas de los consumidores. Una dinámica oferta en la que los cócteles clásicos y de autor tienen mucho que decir. Hablamos con el experto ‘bartender’ Raimondo Palomba, responsable corporativo de los bares de la cadena hotelera Lopesan
El verano lleva implícito un plus de disfrute. Relajarse mirando el mar, respirar el aire puro de la naturaleza, el vivir las ciudades con un ritmo más sosegado. Disponer de un mayor tiempo para pasar con la familia y amigos, y dejarse deleitar con una apetecible receta veraniega o una buena bebida refrescante entre las manos.
En nuestro país contamos con una amplísima oferta de productos de gran calidad para crear bebidas casi ‘ad hoc’ para cada paladar, para cada momento del día y estación del año, con combinaciones sorprendentes debido a la gran capacidad innovadora de las empresas y profesionales del mundo del ‘bartending’, pendientes de las tendencias del mercado y siempre en aras de la sostenibilidad.
Época de color, de luz, de sentir el frescor quizá con excelentes vinos blancos, rosados, espumosos, sangrías, refrescantes limonadas, exquisitos zumos de fruta, buenos licores o destilados para agitar en la coctelera y dar vida a cócteles con los que deleitarse. O soñar también con un ‘spritz’, transportándose a la bella Italia; que tanta propagación ha experimentado en España.




