en el mercado. Como ejemplo de ello, es St. Petroni Branco que nació como identificación de calidad. “Quien lo prueba queda sorprendido. Nadie se espera que pueda llevar un macerado con pimientos de Padrón. Es el secreto de sus matices herbáceos y frescos, que se ganan todos los paladares”. St. Petroni branco, el vermú que tiene origen y esencia padronesa, pura esencia gallega, se ha consolidado ya en el mercado nacional e internacional, al igual que antes lo hizo su hermano mayor, el Vermello, considerado uno de los diez mejores de España, según el blog de El País, mostrando una equilibrada anatomía y gran complejidad en boca. Explica su creadora, Cristina Codesido que el éxito del vermú branco padronés es debido a su elevada calidad. “Habitualmente, los elaboradores de vermú no solían invertir en la calidad de los blancos, porque su porcentaje de consumo es mucho menor en el mercado, la inversión no les era rentable”, señala la empresaria, que quiso hacer hincapié en que la política de St. Petroni fue toda la contraria. “Nosotros consideramos que teníamos que elaborar un producto espectacular, que pusiese en valor nuestra tierra”, apunta. Con esto, introducir el vermú blanco en el mercado “nos fue muy fácil, ya que le estábamos aportando calidad a este”. La presencia de St. Petroni branco ya es importante. Se trata de “una ratificación de la calidad del rojo”.St. Petroni branco trata de reconocer los siglos de historia y trabajo en el valle del río Sar, donde las pementeiras, “con su sudor y esfuerzo, supieron mantener la tradición de la tierra y del producto, el pimiento de Herbón, que aporta al nuevo elixir de Albariño unas peculiaridades exclusivas”, señalan desde Vermutería de Galicia, impulsora de la marca. “A escasos días de su lanzamiento ya había superado todas las expectativas y tal fue su acogida que dejó la bodega sin existencias”, añaden al respecto. “Estamos muy satisfechos, pero sobre todo muy agradecidos, por todas las críticas que se hacen de St.Petroni Branco, que hace unos meses ha sido calificado como el Mejor Vermú del Mercado por la Guía Wine Up, quedando su hermano Vermello en tercera posición”
De color amarillo pálido y con destellos verdosos, el caldo blanco equilibra anatomía, gran cristalinidad y brillo destellante. En su cata, tal y como explican los expertos, destacan los matices herbáceos y las frutas maduras, envueltas en matices balsámicos, medicinales y especiados, que en el paladar se manifiestan de forma estructurada y con mucho frescor; con un volumen bien definido y potente acidez, al tiempo que con una agradable suavidad.
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