El profundo conocimiento del trigo y su transformación lleva a Molino Casillo a desarrollar harinas de la más alta calidad. Su línea Origine es ideal para la elaboración de pizzas con una estructura estable, nunca gomosa y con el característico sabor a trigo, destacando las versiones: pizza ideale y pizza superiore, tipo “0” y con germen de trigo
En la excelencia de un producto confluyen variados factores como son la calidad de las materias primas utilizadas, el conocimiento de las mismas, la técnica de elaboración y combinar la tradición con la innovación de forma magistral.
De todo ello, se avala la empresa Molino Casillo, líder del sector molinero italiano, en el desarrollo de su core business: la creación de harinas y sémolas de la más alta calidad.
Una historia de sabiduría que comenzó en el año 1958 cuando Vincenzo Casillo, criado entre el grano y familiarizado desde joven con el mundo de la molienda, llegó a Corato, en la provincia de Bari y región de Apulia, para hacerse cargo del molino que su padre había puesto en sus manos.
Desde entonces, hace casi setenta años, la compañía ha construido su identidad sobre una profunda cultura del trigo y un gran expertise en su transformación. Un legado que continúa guiando cada una de las decisiones de Molino Casillo y que se refleja en la calidad de sus productos, que dan respuesta a las tendencias de consumo relacionadas con el bienestar y la alimentación natural.
Actualmente, además de sémolas para pasta y pan rústico, Molino Casillo desarrolla una amplia gama de harinas destinadas a la elaboración de pan, pizza, pasta y productos de pastelería, combinando la experiencia adquirida durante décadas con una constante apuesta por la innovación y la sostenibilidad.
La compañía mantiene un estrecho vínculo con panaderos, pizzaioli, restauradores, profesionales de la gastronomía…, en definitiva, con quienes mejor conocen el oficio, que convierte cada producto en una experiencia. Profesionales que, gracias a su conocimiento, técnica y pasión, consiguen realizar elaboraciones capaces de atraer a clientes que no solo buscan comer, sino disfrutar de cada bocado.
Si se trata de realizar una buena pizza, la harina es el corazón de la elaboración, por ende, es necesario saber elegir un producto de extraordinaria calidad y la tipología apropiada.
Harinas para pizzas de Molino Casillo: la excelencia más allá de la “00”
De entre el amplio abanico de harinas de Molino Casillo, y focalizándonos en el mundo de la pizza, la compañía indica que la excelencia va más allá de las harinas “00”.
Hay que decir, que las categorías “00”, “0”, “1” y “2” que aparecen en la etiqueta de los paquetes de harina no establecen una clasificación de la calidad de las mismas, sino que indican qué cantidad de grano se ha eliminado durante el tamizado.
La harina “00” es, por tanto, la más refinada: la más blanca y la que se encuentra más alejada del grano de trigo original.
Ir “más allá de la 00” no significa refinar más, sino refinar menos y mejor.
¿Por qué elegir una harina “0”?
Una harina de tipo “0” conserva una mayor proporción de las partes más nobles del grano, aquellas en las que se concentran buena parte del aroma, el color y el valor nutricional.
Esto se traduce directamente en la masa: un sabor más completo, mayor carácter durante las fermentaciones largas y un resultado final más ligero y fácil de digerir.
Todo aquello que una harina “00” pierde en busca de una mayor pureza y blancura, una buena harina “0” lo recupera en forma de sabor, personalidad y rendimiento.









