Page 69 - Revista Bar Business 134
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                 campos del sector Horeca, tanto en ‘fine dinning’ como en ‘banqueting’ o ‘catering’: en la calidad, la estética, la imagen de marca, el diseño y todo para conseguir crear el ambiente que per- sonalice y distinga a su local de la com- petencia”, aseguran en Villeroy&Boch. Klimer destaca que los hoteleros y res- tauradores cada vez más tratan de en- contrar la combinación perfecta entre la esencia de sus locales y la vajilla que eligen: “Buscan que encaje con la de- coración de su local y ver cómo van a quedar emplatados los servicios, ade- más, lógicamente, de la dureza de las piezas”.
En Guerrero Claude insisten en que la mezcla perfecta para el cliente actual es estética y resistencia. “Schönwald propone una porcelana 100% alema- na con un catálogo muy variado que combina muchos materiales diferentes como el gres, la madera, la pizarra, la melanina, el acero inoxidable, el hie- rro fundido, el cuero, el mármol y el vidrio. La combinación de todos es- tos materiales forma una escena en la mesa de constelaciones armoniosas”, ejemplifica.
Precisamente la pizarra es una de las novedades de la empresa Tescoma que también cuenta, entre sus opciones de catálogos, con una de las tenden- cias del mercado actual: platos grandes para emplatar de forma diferente. “El plato de pizarra de 30 centímetros está fabricado de pizarra natural con base antideslizante y da una sensación de una lujosa base para servir alimentos, postres, etc.”, explica la compañía. Ante este panorama tan variado, Villeroy&Boch advierte de que las si- nergias estéticas entre las vajillas para el hogar y las de hostelería tienden a acercarse cada vez más, pero los pro-
fesionales aún siguen necesitando un esfuerzo más en la fabricación que aporte resistencia.
De hecho, la forma de ir ganando en durabilidad para platos y bandejas no parece ya ningún secreto. En el caso de las piezas de Schönwald “están cocidas a más de 1400 oC para conseguir una dureza del barniz, que confiere a los platos y otras piezas una resistencia in- mejorable no sólo a los golpes de can- to y al desportillamiento, sino también a las ralladuras, roces y otras agresio- nes habituales en usos intensivos”. Esta empresa creó, precisamente, la técnica DURACREAM®, que marcó una revolución al fabricar una nueva porce- lana extremadamente dura y resistente, que muestra mucha resistencia a las ro- turas incluso cuando es en color blan- co. “Esta innovadora porcelana tiene la capacidad de absorber los impactos, con lo cual reduce considerablemen- te la tasa de roturas”, aclara Guerrero Claude.
En el caso de Villeroy&Boch, recuer- dan que “la resistencia ha mejorado mucho gracias a los nuevos sistemas de producción con prensas isostáticas y de inyección”, dando lugar a piezas que años y años mantienen igual todas sus condiciones intactas.
Otros fabricantes como Klimer han preferido mezclarlas con materiales va- riados que le aportan ‘per se’ durabili- dad a la pieza, “como maderas y otros utensilios”.
Ligado a este asunto, las empresas del sector saben que hay otro tema que preocupa a sus clientes: la garantía de reposición. “Schönwald lanza coleccio- nes nuevas cada año pero no descata- loga colecciones a la ligera porque es consciente de su compromiso de repo- sición hacia sus clientes. Cuando una
colección se descataloga, se avisa al mercado con dos años de antelación”, advierte Guerrero Claude.
Para Villaroy&Boch, todo depende del tipo de cliente: “Hay vajillas que están trabajando 25 años y otras son renova- das a los siete, no podemos establecer una duración media de las colecciones. Solemos presentar las novedades en las ferias más importantes pero hay que tener en cuenta que la vajilla simétrica (plato redondo y tradicional) por nú- mero de piezas sigue imponiéndose en el ‘banqueting’ ya que aporta ventajas en durabilidad, y este sector de merca- do es el mayor por número de piezas”. Eso sí, los cambios de carta obligan, casi siempre, a los restauradores y ho- teleros a introducir alguna novedad, como explica Klimer, que acaban apor- tando dinamismo a la vajilla.
El sector, como cualquier del mundo Horeca, no podía dejar de subirse a las novedades verdes, ecológicas. Klimer ha optado por incorporar al catálogo, en su apuesta para el futuro, productos biodegradables tanto para restaurantes en sus servicios de ‘take away’ como para el ‘catering’, con todo tipo de mi- niaturas de presentación en materiales totalmente sostenibles.
En ese mismo sentido, la empresa Tes- coma, también ha lanzado unas ban- dejas coloridas, duraderas pero, sobre todo, ecológicas: “Están fabricadas con fibra de bambú y plástico biodegra-
Foto cedida por Guerrero Claude
   Foto cedida por Tescoma





















































































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