Madeira es un conjunto de islas subtropicales pertenecientes a Portugal, muy cercanas a las islas Canarias, con el mismo origen volcánico, lo que da un carácter y fuerza a las islas. Madeira es una isla donde la caña de azúcar tiene un lugar privilegiado para su crecimiento. En pocos lugares como esta isla se ve tanta agua y una tierra tan fértil. En esta isla es posible bañarse en una playa, donde una cascada de agua dulce desemboca en el mar. Viajar a Madeira es soñar y disfrutar. Sus habitantes son hospitalarios con los foráneos, la riqueza gastronómica que tiene, sus vinos, sus senderos verdes y por supuesto sus rones.
En el pueblo de Porto Cruz, encontramos una increíble postal de una vieja destilería junto a una playa y rodeada de mar, un lugar privilegiado para la producción de ron. Esta destilería no es otra que Engenhos do Norte, una de las tres destilerías más antiguas en actividad en Madeira. Este ingenio o
“engenho” fue construido en 1927, como resultado de la reunificación de cerca de cincuenta destilerías existentes en la isla en aquel entonces. Aún utiliza las máquinas de esa época, siendo la única en Europa que utiliza vapor como fuerza motriz. La destilería es un precioso edificio de techo a dos aguas con gran altura y forrado de madera en su interior. Es un edificio rectangular construido con mampostería de basalto y mortero de cal. Adosada en la parte norte del edificio hay una alta chimenea de forma cilíndrica, construida con ladrillos rojos. La producción del ron es totalmente agrícola y 100% de Madeira. Para este control, existe un organismo llamado Instituto del Vino de Madeira que protege todo el proceso y el cumplimiento de la normativa de la Unión Europea. El ron de Madeira es una “Indicación Geográfica de la Unión Europea”, lo que significa que el ron agrícola está protegido por las normas de la Indicación Geográfica de la isla. El Ron de Madeira se clasifica como “ron agrícola” porque se obtiene exclusivamente mediante la fermentación alcohólica y destilación del jugo de caña de azúcar. Sus características y cualidades únicas se deben no solo a los procesos de producción tradicionales, sino también a la experiencia de generaciones dedicadas que han valorado y mejorado su producción.




