Como si de una alianza se tratara, las bebidas refrescantes forman una unión que batalla contra la sed, pero también forman parte irremediable de las salidas con amigos, familia o compañeros de trabajo; acompañan las comidas y cenas de mucha gente, además de mezclarse, en versión adulta, con destilados y otro tipo de bebidas, escoltando a los cócteles y combinados tan de moda. En esta ocasión, nuestro reportaje se centra en bebidas refrescantes, excluyendo las consideradas como deportivas, las tónicas y los líquidos preparados a base de té. Según la Asociación de Bebidas Refrescantes (ANFABRA), “éstas son bebidas sin alcohol compuestas fundamentalmente por agua. A este componente básico se le añaden otros ingredientes como azúcar, zumos, anhídrido carbónico, cafeína, aromas, sales minerales, vitaminas, etc. La combinación de ingredientes da lugar a variedad de productos de distintos sabores para que cada consumidor pueda elegir según el momento, sus gustos o necesidades. Se pueden establecer distinciones según sabores (cola, naranja, limón, gaseosa,
‘bitter’…) e ingredientes: con gas o sin gas, con azúcar o sin azúcar (‘light’), con o sin cafeína”.
Nos asomamos a valorar datos del mercado de bebidas refrescantes de la mano de Nielsen. Así, su ‘client business partner’, Jaime Lecuona, afirma que “para los refrescos, han sido mejores los resultados en 2015 que en años anteriores, pero no acaban de presentar tendencias tan positivas. Los fabricantes están apostando claramente por la innovación. Durante los últimos años hemos visto una innovación más orientada a convertir los productos en menos calóricos. En cualquier caso, ésta es clave como valor diferenciador para una marca, y los fabricantes son muy conscientes de ello”.
Según las cifras facilitadas por Nielsen, el segmento con más protagonismo dentro del mercado de bebidas refrescantes es el de las Colas. Sin embargo, es el que más baja en el mercado, tanto en volumen como en valor, con cuotas de -1,1% y -1,2%, respectivamente. Por categorías, el que más aumenta en 2015 con respecto a datos del año anterior, es el de los Refrescos Sin Gas, suponiendo una subida de un 9,4% en volumen, y un 10,2% en valor.




